Hace
unos días os he hablado de esta maravillosa seta y os prometí una nueva receta,
después de darle muchas vueltas y visto el éxito que ha tenido mi anterior
receta de Volovanes rellenos, aquí os dejo esta nueva versión, con otra seta y
el toque extraordinario de un gran vino oloroso.
Me
gustan las cosas fáciles y sencillas, aunque de vez en cuando busque y disfrute
con algo más complejo y sofisticado, en esta ocasión he decidido comprar los
volovanes hechos, sinceramente, creo que no merece la pena el trabajo que da elaborarlos
en casa, sobre todo cuando el tiempo no es algo que me sobre en estos momentos.
Espero
que os guste esta nueva versión, es fácil, rápida y muy, muy sabrosa.
Y
como yo, no veo una Morchella en vivo y en directo desde hace muchos, muchos
años, he usado las que me han regalado mis amigos de Hongos de Zamora.
Ingredientes:
- Volovanes
- Morchellas secas
- Cebolleta
- Ajo
- Nata líquida
- Pedro Ximénez
- Aceite de oliva
- Sal
- Puerro (opcional)
Elaboración:
Rehidratamos
las setas en agua durante una hora aproximadamente.
En
una sartén con un poco de aceite de oliva pochamos la cebolleta y el ajo
picados muy fino. A continuación añadimos las Morchellas bien escurridas, dejamos
un
par de minutos y agregamos la nata, cuando comience a espesar echamos un
buen chorro de Pedro Ximénez, cocinamos a fuego lento durante diez minutos,
observaremos como la salsa ha cambiado de color por el vino y se tornará a un
precioso tono beige.
Mientras
calentamos los volovanes en el horno, al mismo tiempo cortamos unas tiras finas
de puerro que freímos en aceite a fuego fuerte.
Finalmente
montamos el plato, rellenado los volovanes con las setas, decoramos con el
puerro y servimos bien calentito.
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