Durante
mi viaje a Japón no había día en el que no me tomase un buen cuenco de sopa de
miso, a mi regreso no pude resistirme a hacer mi propia versión.
En
cada lugar tenían sus pequeñas diferencias y matices, aunque con una misma base que es el miso, una
pasta fermentada hecha a partir de la soja y que podéis encontrar en
herbolarios y tiendas especializadas.
Si
no disponéis de Enoki, estoy segura que unos champiñones bien laminados también
quedarán perfectos.
Ingredientes:
Elaboración:
1.- Hidratamos
las algas y las setas, éstas también las podéis usar frescas.
2.- Ponemos
un litro de agua a calentar, mientras disolvemos el miso, dos cucharadas, en una taza con agua tibia.
3.- Escurrimos
las algas y las setas, agregamos al agua y dejamos cocer unos minutos.
4.- Apagamos
el fuego y añadimos el miso, dejamos reposar.
5.- Cortamos
un poco de puerro o cebolleta y agregamos a la sopa.
6.- Servimos inmediatamente para que no pierda ninguna de sus propiedades.





