miércoles, 26 de septiembre de 2012

Reflexiones otoñales 2012

 Con la llegada del otoño y las lluvias comienza para todos los que amamos el maravilloso mundo de las setas lo que esperamos sea una gran temporada micológica.


Fotografía: Eva García
El año pasado, por estas fechas, compartí con vosotros algunas reflexiones personales sobre la recolección y el cuidado del medio ambiente que todos debemos tener en cuenta cuando vamos al bosque a la búsqueda y captura de esos pequeños y preciados frutos que la tierra nos ofrece para nuestro deleite o simplemente a disfrutar de un buen paseo.

En el año 2005, Helena Villar Janeiro publicó un libro que lleva por título “O sabor da Terra”, desconozco si se ha traducido o comercializado fuera de Galicia. Es uno de esos libros que releo de vez en cuando ya que en cada ocasión descubro algo nuevo e interesante.


Fotografía: Antton Meléndez
Hoy quisiera compartir con vosotros unos párrafos con los que me identifico totalmente y que merecen ser conocidos no sólo por los afortunados que disponemos del libro sino también por todos los aficionados sean de donde sean ya que como veréis, no importa el lugar, ni el cuándo, ni el cómo, son reflexiones que se adaptan a cualquier momento y zona.

Helena dice:

“La falta de respeto al medio ambiente nos puede confundir hasta pensar a una cierta distancia que la especie tras la cual andamos, como la tan apetecible Amanita cesarea, pudiera aparecer bajo un roble. Y somos felices en ese momento maravilloso en el que acudimos a su encuentro.  Al acercanos a admirar, ¡por fin!, los colores rojo-anaranjados y amarillos del preciado manjar que recibió ese nombre por ser la seta preferida de los césares, descubrimos que tampoco en esta ocasión lo conseguimos. Era una lata de Coca-Cola, una bolsa de plástico, un juguete desmembrado, un tetra-brik de zumo de fruta o un envase de patatas fritas.

Pero la sensación más triste, desoladora, la tenemos con los setales arrasados por el fuego que acaba con los micelios. Aunque algunas setas pueden brotar en lugares quemados, el fuego sólo favorece las setas cuando se domestica en la cocina.

Fotografía: Joseba Matabuena
Y, ya por último, la importancia que tienen nuestras frustraciones las legítimas decisiones de los dueños de las fincas. Podemos mantener un setal para nuestra exclusividad en el mapa imaginario del deseo, pero un día descubrimos que, en la ausencia que propicio el micelio, cambiaron una pared, talaron un pinar, modificaron un camino, construyeron una casa o no hicieron la limpieza necesaria para poder transitar. Y esto sin contar con que la casa propietaria de un terreno decidiese estabular el ganado o prescindir del último équido…

Pero así es la vida y el destino del que, por otro lado, ni siquiera nos pertenece”

Seguro que muchos de los que transitamos por el bosque nos hemos encontrado con alguna de estas situaciones más de una vez, contra algunas nada o muy poco podemos hacer pero  tenemos la obligación de respetar, mantener y transmitir a los demás no sólo nuestro entusiasmo y pasión por las setas sino también por el cuidado del medio.
En nuestras manos está conseguirlo o al menos intentarlo.

Fotografía: Patrice Laine


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4 comentarios:

  1. Querida Conchi, muchas gracias por compartir no sólo ilustrativas y didácticas reflexiones otoñales sino también cálidos sentimientos de respeto y de admiración a la naturaleza y a las personas que la aman y la respeta con todo su corazón.

    Te llamaré pronto para hablar de setas, ja,ja,ja. Besos.

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  2. Ojalá tus reflexiones se conviertan en realidades.
    Por cierto, preciosa foto la de Eva, el caracol sobre la seta!
    Besazos.

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  3. Vaya, no me había percatado del 'moluskito'...y me encantan los compañeros de disparo que me han tocado ;o). Yo creo que cada vez hay más conciencia, pero queda muchísimo por hacer y nunca está de mas recordarlo. Besos

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